Ciencias Jurídicas y Sociales | Las ‘palmadas’ que recomendó el Papa ahora son ilegales
317
post-template-default,single,single-post,postid-317,single-format-standard,tribe-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,smooth_scroll,

Blog

Posted by mcusmai in Código Penal

Las ‘palmadas’ que recomendó el Papa ahora son ilegales

“Nunca le den un cachetazo en la cara a un chico porque la cara es sagrada, pero dos o tres palmadas en el traste no vienen mal”. El consejo que dio el Papa Francisco , sin embargo, en el país desde el 1 de agosto, cuando entró en vigencia el nuevo Código Civil y Comercial, que prohíbe los castigos físicos a los menores.

“Se prohíbe el castigo corporal en cualquiera de sus formas, los malos tratos y cualquier hecho que lesione o menoscabe física o psíquicamente a los niños o adolescentes”, dispone el artículo 647 del nuevo cuerpo legal, que vino a poner fin al “poder de corrección” que el viejo Código Civil concedía a los padres sobre sus hijos.

“La permisión de ‘corregir’ a los hijos a través del uso de la fuerza estaba a tono con la vieja idea de ‘patria potestad’, es decir, el padre dueño de la mujer y de los hijos, totalmente contraria a la noción de ‘responsabilidad parental’, por la cual los hijos son considerados sujetos de derecho y deben ser educados no a través de la violencia, sino a través de la palabra y el diálogo”, explicó a Infobae la investigadora del CONICET Marisa Herrera, que integró el equipo que redactó el nuevo Código Civil y Comercial.

En efecto, el Código Civil derogado establecía en el artículo 278 que los padres “tienen la facultad de corregir o hacer corregir la conducta de sus hijos menores”. La norma aclaraba que “el poder de corrección debe ejercerse moderadamente, debiendo quedar excluidos los malos tratos, castigos o actos que lesionen o menoscaben física o psíquicamente a los menores” y que “los jueces deberán resguardar a los menores de las correcciones excesivas de los padres.

Herrero advirtió que esa redacción daba lugar a distintas interpretaciones porque no establecía un límite claro. “Entrar a indagar cuándo el uso de la fuerza integra el concepto de ‘corrección’ o cuándo se excede de este ámbito y adquiere entidad de ‘maltrato infantil’ es un terreno muy peligroso en el que no hay que entrar”, analizó. Y concluyó: “Por aplicación de los derechos humanos, directamente debe derogarse cualquier permisión del uso de la fuerza (por más mínima que sea) en pos de una finalidad tan loable y alejada de la noción de violencia como lo es la educación de un niño”, agregó.

A partir del cambio, la legislación argentina se adaptó a los estándares consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño, incorporada a la Constitución Nacional en 1994. El país ya había sido interpelado por el Comité de los Derechos del Niño por no adecuar sus leyes y estaba expuesto a posibles sanciones internacionales.

Sin embargo, la cultura y la ley no siempre van de la mano, y en el aire queda la duda sobre cuántos argentinos están de acuerdo y cumplirán con la prohibición. De hecho, el 46,4% de los padres reconoció que siguen utilizando alguna forma de castigo físico con sus hijos, según la Encuesta de Condiciones de Vida de Niñez y Adolescencia realizada por Unicef y la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia.

A su vez, el 10% de los padres admitió que aplica castigos físicos severos a sus hijos, lo que incluye “pegar con el puño, mordiscos, patadas, quemar con algún objeto, agua caliente o cigarro; golpes con las manos o con objetos, amenazas con armas, utilizar cuchillos para agredir al niño, niña o adolescente”.

En marzo, el Consejo Europeo sancionó a Francia por mantener el “derecho a corregir” de los padres, luego de una demanda de la Asociación para la Protección de Todos los Niños (Approach, por sus siglas en inglés), que también incluyó a Bélgica, Italia, República Checa, Eslovenia e Irlanda.

No obstante, la prohibición del castigo físico a los niños no es una tendencia. Suecia fue pionera en 1979 y sólo 40 países la siguieron, 27 de ellos europeos. En la región, Venezuela, Costa Rica y Uruguay picaron en punta entre 2007 y 2009. Luego Brasil, Bolivia, Honduras y Nicaragua. En el otro extremo, hay naciones donde está legitimada la violencia incluso en las escuelas, como Guyana, Jamaica y Barbados.

Ingresar un comentario

happy wheels